29 de Mayo 2004

Rivelazione 2/2

En el capítulo anterior...

- Está preso- dijo en tono abatido.
- ¿Qué?
- Mateo está en la carcel, por eso no pueden verse. Parece ser que Doménico sospechó que se veían y se deshizo de él. Maldito...
- O me equivoco o ese que lo acusó era el marido. A mí no me parece tan mal.
- ¡No le defiendas! ¡Era un estúpido y un egocéntrico, además por lo que parece sembró la ciudad de bastardos!
- Ella tampoco debió ser un dechado de virtud.
- ¡Abuela! ¡Ella estaba enamorada! Mira- se incorporó y le enseñó todas las cartas que tenía esparcidas sobre la mesa- éstas son de ella, las bonitas. Y éstas, éstas son de él, ¿lo ves? están sucias porque escribía desde su celda. Hay un montón de ellas. A cuál más bonita, no hay día en que no le escribiera. Tenía una sensibilidad extrema... es tan...
- Giulia- la interrumpió en tono severo Francesca- deberías ducharte y descansar un poco.
Giulia conocía ese tono, y asintió.
Después de la ducha caliente quedó profundamente dormida. Y soñó. Soñó que era Valeria, y se vió escondida a medianoche a la luz de una vela, escribiendo con perfecta caligrafía cartas a su querido Mateo. Cartas de amor profundo y verdadero capaces de conmover a las piedras, cartas llenas de dolor y amargura por la ausencia de su amado, por tener que compartir lecho con alguien a quien despreciaba.
Se vió recorrer las calles de la vecchia città con la mirada triste y perdida, sabiendo que sus ilusiones estaban vendidas y su corazón perdido. Atrapado entre cuatro paredes de fría piedra. Sabiendo que por su culpa la persona a la que amaba se veía presa, como presa estaba ella pues de libertad ninguna disfrutaba lejos de los únicos brazos en los que hallaba la paz.
Se despertó angustiada. Un intenso pesar se apoderaba de su alma. De uno u otro modo había conectado con Valeria y podía sentir su dolor como propio.
Subió a por las cartas que restaban y las llevó a su habitación. Dejó la avidez con que había devorado las primeras misivas, y consciente de que estaba a punto de terminar con la historia de amor, trató de saborear cada uno de los detalles de éstas, hasta el final.
Lazo rojo, lacre de Valeria; fragmento de la última carta del cofre.

Manuscrito de Valeria

- Se acabó, abuela- Dijo Giulia con los ojos vidriosos- No hay más cartas. Según el árbol, Valeria murió poco después, al dar a luz a Doménico; el segundo de sus hijos. Qué macabra casualidad que muriera del único hijo de su marido.
- ¿Y cómo sabes que el primero no lo era?
- Abuela, fíjate en el nombre de la primogénita- Marizza Teodora...- pronunció incidiendo en las primeras sílabas de cada nombre- ¿curioso verdad?- Francesca sonrió.
- Estaba yo pensando que esa Valentina, debe estar enterrada en el camposanto de la capilla Albazzi. ¿Te apetece que le hagamos una visita de cortesía?
Giulia amaba a su abuela, entre otras cosas, por comprenderla siempre.
- Me encantaría.

Eran cerca de las siete de la tarde cuando llegaron al cementerio medieval que las recibió con una suave llovizna. Francesca se cubrió la cabeza con su rebeca, en cambio Giulia atravesó decidida la hermosa verja de hierro forjado. A pesar de tratarse de un cementerio su apariencia no era en absoluto tétrica, más bien se respiraba un ambiente de paz. Las gotitas resbalaban por las austeras lápidas que parecían sembrar el suelo como un jardín de granito. Todas austeras, menos una.
Giulia supo de quién era en cuanto la vió. La hermosura de ésta, no residía en la lápida en sí; idéntica a las demás, sino en la fabulosa escultura que adornaba ésta. Un majestuoso ángel se erigía imponente con sus alas semiextendidas y en sus brazos una marmórea muchacha. Cualquiera que no supiera que se trataba de Valeria, la hubiera confundido con una diosa.
Giulia se acercó al conjunto escultórico- Así que te aseguraste de guardarla por siempre, Mateo...- susurró mientras la lluvia disimulaba un lágrima de emoción.
Abuela y nieta abandonaron el cementerio del brazo. Al cerrar de nuevo la verja Giulia lanzó una última mirada a la joven y el escultor.
- Descansad en Paz.

Escrito por Turandot a las 1:06 AM | Comentarios (20)

28 de Mayo 2004

Rivelazione 1/2

Cofre

Se frotó los ojos enrojecidos, más por agotamiento, que por el maldito polvillo que desprendía el papel acartonado y amarillento que llevaba manejando horas.
- Balances, más balances, inventarios, albaranes... esto es horrible.
Giulia suspiró fastidiada. Cuando accedió a poner en orden los archivos familiares, nunca imaginó que sería una tarea tan aburrida.
- Tendría que haber imaginado que si esta familia fue un día algo, sería gracias a los negocios...
Decidió guardar todos los pesados libros de cuentas en cajas clasificadas y donarlas al archivo de Florencia, tal como llevaban años pidiendo que hiciera.
- Total- pensó- mejor que criando polvo en este altillo estarán. Además a quién le puede interesar esa retahíla de cuentas emborronadas de pedidos más que caducados.Dejaremos que el archivo se vanaglorie de tener una colección privada más.
Estaba a punto de abandonar la tediosa tarea, cuando cogió el último tomo de una de las series de registros. Fue entonces cuando reparó en el viejo cofre.
De todas las semanas que llevaba metida en el desván; eso, era lo más emocionante que le había sucedido. Dejó el tomo donde estaba y escaló hasta el último peldaño de la escalera para poder cogerlo.
Se trataba de un cofre antiquísimo de madera con desgastadas piezas que un día debieron ser doradas. Lo bajó con cuidado. Estaba emocionada con su hallazgo, como una niña que encuentra un tesoro. Luego pensó que era una tontería emocionarse, probablemente serían papelajos como lo demás.
Pero esta vez, se equivocó.
Dentro del cofre, de aproximadamente finales del S. XV cuidadosamente colocados y envueltos en unos perfectos lazos, aparecían dos paquetes envueltos en una gastada tela. Un lazo blanco, y otro rojo.
¿Qué esconderían?
Los deshizo con cuidado para comprobar lo que a priori parecían; cartas. Las del lazo rojo perfectamente conservadas, escritas y guardadas en exquisitos sobres lacrados. Las del paquete con lazo blanco, sucias y desgastadas, sin sobre alguno. Le faltó tiempo para leerlas, aunque lo hizo muy superficialmente, más para asegurarse de que no eran cifras lo que guardaban.
En efecto se trataba de correspondencia personal. Las cartas rojas pertenecían a una mujer, las blancas a un hombre.
Giulia notó un hormigueo recorrerle la espalda. Dejó las cartas junto al cofre encima de la mesa y bajó a comer algo.
Acababa de encontrar un tesoro, y no podía centrarse en él con el estómago vacío. No tardó ni diez minutos en aparecer por la puerta cargada con un sandwich y un vaso de leche.
Era ya cerca de la una de la mañana cuando Francesca, la abuela de Giulia asomó por la puerta.
- Giulia ¿Qué estás haciendo a estas horas?
- Estaba leyendo.. ¿Quién es Valeria, abuela?
Francesca se quedó pensando un momento- Si no me equivoco, Valeria fue la esposa de Dómenico ¿O se llamaba Valentina?- Francesca dudó.
- ¿Doménico Albazzi? Todos esos albaranes- señaló Giulia al montón de las últimas cajas que llevaba clasificando- van a su nombre.
- Ay mi niña, en el estudio de tu padre tienes el árbol genealógico, quizá te ayude.
Giulia no se lo pensó dos veces y bajó corriendo al estudio. Efectivamente. Allí reinaba en la pared el magnifico árbol de la familia Albazzi encabezado por Allighiero Albazzi cuyo matrimonio con Annunziatta, dió como fruto a Doménico, que a su vez, casó con nuestra famosa Valeria.
- Mmmm...- Giulia posó su dedo sobre el nombre de su antepasada- Así que tienes un secreto, Valeria- murmuró sonriendo por lo bajo. Y como un rayo subió de nuevo al altillo, cogió una de las cartas blancas y leyó la rúbrica- Y tu secreto... no tiene otro nombre que Mateo.
Se pasó leyendo correspondencia toda la noche.
Giulia bajó a desayunar con algunas de las cartas en la mano, la ropa arrugada, despeinada y con unas terribles ojeras - No te lo vas a creer, abuela- dijo sin mediar un buenos días- ¡Valeria tenía un amante!
- Giulia, por favor, no me digas que no has dormido nada.
- ¿Abuela, me has oído?
- Por el amor de Dios, cariño. ¿No te estarás obsesionando?.
- Puede- dijo mientras se metía una tostada con mantequilla en la boca- Pero, ¿Cómo no hacerlo?- dijo con la boca llena sin que se le entendiera a penas- ¡Es romantiquísimo!.
- Vas a manchar esas cartas.
- Tienes razón- y las dejó sobre la mesa mientras se servía un vaso de zumo de naranja- pero estoy enganchadísima. Por algún motivo Valeria y Mateo se escriben a escondidas.
- Cariño, ¿No dijiste que esa... Valentina estaba casada?
- Valeria, abuela, Valeria. Y sí, sí, claro. Pero me refiero a que no podían estar juntos. No podían verse. Se querían pero no se veían, eso es lo que deduzco de las cartas. Mira, lee.- Giulia le pasó unas cuantas cartas a su abuela- Vaya, no llevas las gafas, es igual, te lo leo yo. Y con voz pausada y delicada empezó a recitar algunos de los pasajes de las cartas de Valeria:

Durante todos estos meses me he estado culpando enormemente por haber sido la causante de esta situación. Y como San Pedro te he negado hasta tres veces y he intentado apartarte de mis pensamientos una y otra vez, pero créeme amor, que a pesar de todo me ha sido imposible...

Desde que me vi arrojada al pozo de mi compromiso con Doménico, me juré a mi misma que jamás volvería a enamorarme, pero eres tan diferente a él, mi vida; que aún resistiéndome a que alguien volviera a ocupar mi corazón, me lo robaste sin remedio, devolviéndome en tu abrazo a la vida...

- Y estos fragmentos, pertenecen a Mateo:

Ayer, mi amada, durante el instante de vigilia que precede al sueño tejí un mundo maravilloso en el que solamente tú y yo, éramos los habitantes, un mundo, ya lo sé, de fantasía, porque al acabarse el ensueño supe que no era más que uno de los galimatías que inundan mi cabeza en un deseo de poder volverte a sentir a mi lado...

Sólo decirte, amor, que me jugaría la primavera por tenerte delante, que me siento un auténtico privilegiado por haberte conocido, que me perdería en esos ojos color avellana, y me derretiría por poder contemplar otra de tus sonrisas. Que subiría mil calvarios cargado con todas mis cruces sólo por la esperanza, ya no digo certeza, de que tú estuvieras en la cima para llevarme contigo al cielo. Sí, desde luego Esperanza es una palabra que me vengo repitiendo últimamente cuando ya decidí dejar de luchar contra ti, para rendirme a tus pies, aún en la desesperación de la distancia.

- Ay, abuela- dijo llevándose las cartas al pecho con fingida afectación -Creo que me he enamorado de Mateo.
A Francesca se le escapó una carcajada. Le sorprendía la pasión con que su nieta llevaba todo al extremo. Si la tarea de archivo era aburrida, iba a suicidarse de agotamiento; ahora que había encontrado una historia misteriosa, se había enamorado. Y la creía, había heredado de ella su temperamento y su sensibilidad. Ahora sólo vivía para Valeria y Mateo.

No supo nada de ella en toda la mañana, así que decidió subirle el almuerzo. La encontró recostada sobre la mesa, con la cabeza sobre uno de sus brazos, sosteniendo una de las cartas. Pensó que se habría quedado dormida.
- Está preso- dijo en tono abatido.
- ¿Qué?


Continuará...

Escrito por Turandot a las 2:17 AM | Comentarios (9)

24 de Mayo 2004

De noche

Paranoia


En la oscuridad de la noche, las calles tomaban una apariencia diferente. Los edificios en sombras, tenían un aspecto grotesco. Los balcones parecían bocas enormes y deformes que amenazaban con tragar a los incautos que osaran pasear bajo sus fauces. Y los sombríos portales, asemejaban oscuras oquedades refugio de criaturas malignas, como las que la perseguían en sus sueños.
Avanzaba deprisa, jadeante, cansada y con la mirada perdida creyendo que si no miraba ninguno de los peligros que la acechaban, no sería víctima de ellos.
A medida que se internaba en las angostas callejuelas, las luces de las farolas parecían perseguirla. Intentaba escapar de ellas pero sus haces de luz la golpeaban con fuerza. Las oía cuchichear, susurrar...

- Miradla... es ella... es ella...

El siseo de sus voces le taladraba la cabeza con fuerza.

- Miradla... ahí va...

Intentaba acallarlas tapándose los oídos con ambas manos, pero era inútil. Las oía burlarse...

- Es ella... ella... Oh...pobrecita...

- ¡Dejadme, dejadme en paz! - les gritó suplicante. El ruido seco de una persiana al cerrarse acrecentó su pánico.

- Tiene miedo... tiene miedo...

Notaba cada latido de su corazón golpeando con fuerza su pecho, amenazando con estallar sus sienes. No podía soportar más esas malditas voces, y echó a correr torpemente calle abajo, volviendo la cabeza a cada instante segura de que la seguían. Sólo quería escapar de ellas.

- Pobrecita... tiene miedo...

Al doblar la esquina se topó de frente con un vagabundo que tuvo que soltar las sucias bolsas que cargaba, para sujetarla y no caer ambos al suelo.
Tenía el pelo cano y grasiento y estaba embutido en una raída chaqueta a cuadros.
La miró un momento a la cara, pálida como una muerta, con los ojos desencajados por el miedo.
Aún la sostenía con fuerza, cuando soltó uno de sus hombros para poder taparle la boca.

- Tiene miedo... pobrecilla...

- Shhh...- la hizo callar el viejo mientras revolvía con la mirada la calle desierta.
- ¿Las oye?- preguntó ella desesperada- ¿las está oyendo?
El vagabundo frunció el ceño y torció la boca en un gesto de resignación. Su aliento apestando a alcohol se estrelló en su rostro junto a sus palabras
- ¡Van a por tí, niña!.
Aterrorizada, el corazón antes desbocado, pareció helársele. No pudo ahogar un grito de pánico.

- Vamos por tí... No puedes esconderte.

El vagabundo la sostenía con fuerza de los brazos - No puedes esconderte, van a por tí. - repetía zarandeándola con los ojos a punto de salirse de las órbitas- No hay un maldito lugar donde puedas esconderte.
Se zafó como pudo y empezó a correr de nuevo, pero seguía oyendo las palabras del vagabundo tronar en la semioscuridad, confundiéndose con las de ellas.

- Vamos por tí...

Le temblaban las rodillas.

- ¡No tienes dónde esconderte!

Las piernas parecían pesarle toneladas

- Es ella... pobrecilla...

Las lágrimas impedían que viera unos pasos más allá de dónde caminaba

- ¡Por tí, niña. Por tí!

Llegó hasta un parque y se detuvo. Apoyando las manos sobre las rodillas, intentó tomar aire un segundo. Cada bocanada que aspiraba parecía abrasarle los pulmones.

- Por tí...

Un gran árbol invadía el espacio en que debería estar el cielo. Inquietante. De día debía estar cargado de verdes y ocres, ahora bañado por la oscuridad, sólo dibujaba siniestras sombras en el suelo.
Las hojas se balanceaban amenazantes con la brisa húmeda de la noche, y las ramas de las que pendían se retorcían sobre ellas mismas como una madeja de madera.

- Es hermosa.. sí, es hermosa...

Algunas hojas caídas al suelo, parecieron desperezarse y rodaron hasta ella, lamiéndole los zapatos...

- Está asustada...pobrecilla... la hermosa está asustada.

De repente se levantó un viento extraño. Las hojas que antes acariciaban sus pies ahora se levantaron furiosas desde el empedrado, se enredaban en su pelo, golpeaban su rostro y se perdían en un remolino hacia el cielo. Como un gastado y acompasado lamento que crecía con la furia del viento, las podía oir gritar - ¡Corre, vete! - mientras se agitaban con violencia. - ¡Vete! - y sus voces sibilinas se clavaban en la oscuridad como un escalofriante coro chocando contra las sucias fachadas que amenazaban derrumbarse. - ¡Corre! - repetían fantasmagóricas mientras los ovillos de madera se destrenzaban y amenazaban con atraparla... - ¡Vete! - gemían, mientras ella corría con las pocas fuerzas que le quedaban. - ¡Huye! - mientras el ruido de un golpe seco, seguido de un frenazo rompía el aparente silencio de la noche... - ¡Escóndete! - mientras el adoquín se teñía de un rojo húmedo y un viejo vagabundo, a lo lejos, se persignaba.

Escrito por Turandot a las 10:50 PM | Comentarios (19)

22 de Mayo 2004

Matxambrat

Introduzca su número de DNI : 43 ... ... .
Alumna: Turandot de Todos los Santos Sin Pecado Concebida Torre del Oro, Tacatá Tacatá
Nota: Excel.lent
Oeeeeoeoeoeeeeeee Peazo excelente que he sacado del Seminari Específic de Català per a Humanitats.
Señoras, señores: Ya tengo un papel " como mientras" zé d' ezcriví en català (mallorquí pa los tiquismiquis).
El hecho de que me haya posicionado en las filas del terrorismo ortográfico, no significa que no sepa expresarme correctamente cuando me sale del "pototo" como diría mi amiga "La Luiza", o al menos eso reza el papel de la administración que me permite, ya reciclada totalmente, entrar en la miserable lista de interinos( si es que me dejan entregar méritos, que esta es otra).
En fín, miraremos de ser positivos, o no, qué narices. Que ahora que tengo el papelito en la mano, ya me puedo -piiiiip- en la administración.
Porque es una vergüenza ( mire ustez) que siendo mi lengua materna el mallorquín tenga que hacer ni se sabe los cursillos, pagando ni se sabe de matrículas para demostrar que sé, lo que vengo haciendo desde la EGB. Que es otra vergüenza ( marchese señor Cuesta) que se predique tanto a favor de la normalización lingüística, y lo único que se haga es poner trabas. Si tanto quieren que nos reciclemos que hagan cursos gratuitos con horarios flexibles, y simplifiquen burocracia. ( No es normal tener que esperar un año para poder hacer un seminario o-bli-ga-to-rio,y quedarte un año excluído de las listas, porque a alguien le salió de los mismísimos que no podías matricularte de dos cursos a la vez).
Ah, y si lo que quieren es asegurarse de que estamos capacitados para dar clases en catalán, que me parece perfecto, que se aseguren del mismo modo de que la gente es apta para darlas en castellano, porque... no son ni uno ni dos, lo que suspenderían la prueba. Ya está bien de que nos vendan la burra de la igualdad y sólo fomenten el radicalismo. Y no se porqué me enciendo yo sola, si total, está más que comprobado que cultura y política son dos conceptos totalmente antagónicos. He dicho.
Bueno, y cambiando de tercio, me apetece hablar del finde pasado, porque esta celebración del cuarto de siglo, es lo más parecido que he visto a una boda gitana
XD Nos dió por recordar viejos tiempos, como cuando montamos los de clase una fiesta medieval en la caseta de campo, que rebautizamos como "Pazo os sete cans". Colgamos escudos y blasones, y por toda iluminación teníamos velas y la chimenea. Asisitieron desde cruzados a infieles venidos desde tierra santa, brujos, hechiceros y por supuesto muchas posaderas, hasta William Wallace. Este año, como la preparamos con menos tiempo, pues fue de libre disfraz, y así recontando vinieron... dos vampiros, una demonia, dos muertes, un capitán Spok, una hippie, Tami la de la casa de tu vida, dos moros; uno "brillante" y otro pobre, una india con un vaquero, una cirujana un poco sádica, D'artagnan, milady de Winter ( o el espíritu de la tia Mildred) y el cardenal Richelieu, un graduado salido, un matrimonio feliz, la hermana de la esposa del matrimonio feliz XD una bruja y la mujer barbuda... probablemente me deje a alguien más.
Y nada, ya que este es un post desordenado, no revisado ni gramatical, ni ortográficamente, sin orden ni concierto alguno, pues he decidido darle al menos algo de colorido y a continuación alguno de los personajes/energúmenos que asistieron a tan distinguido evento, estan todos lo que son, pero son ... sin estar ... son y estan los... es igual, me he liado... ahi os los dejo ( chinchate Leti, los mios son más monos).

festaA.JPG


Aquí teneis Lluis i Gemma dos, que vendrian a ser como los primos modosos de Darthmouth, dos vampirillos Melisande y Joaquin Rodriguez Correoso ( es que me consta que le gusta poner su nombre completo) con diablilla incluida ( mi cuñada) y mi madre ( juro que de normal está más presentable).

festaB.JPG


Aquí Ana, una cirujana un poco sádica ( no me pregunteis que lleva en la mano, ejem...) El padre Karras XD y algo así como una hippie con el moro de mi padre.

festaC.JPG

Esto es una tia que no me suena de nada, el enano que va de mosqueperro con Martita ( ¿ A que son guapos? ) y el teniente comandante de la flota estelar ( me lo han tenido que chivar, porque a esta que escribe casi la linchan un día por equivocarse y llamar al halcón milenario "aguila centenaria" y es que suena casi igual...)

festaD.JPG


Para terminar, Andrea la india y David el vaquero ( mis dos primillos, que están para comérselos) Y panorámica de la cena pirados unidos jamás serán vencidos.

THE END

Fe de erratas: Los primos modosos de Dartmouth no acudieron a la fiesta este año, nuestros enviados especiales a Sencelles, se hicieron eco de una información equivocada o cuando menos inexacta, se trata de un Mentor ( come cerebros entre otras cosas...) y de un asesino de D&D... Por su parte la considerada como hippie, resultó a su vez, no ser tal. Se trata de una Mugle.
Dicho esto pedimos disculpas a nuestros lectores, y a la Mentor, Asesino y Mugle por las molestias que hayamos podido causarles xDDD
(Y la próxima vez os poneis todos un cartel con el nombreeeeeeee y no me pasarán estas cosaaaaaaaas!!!) Un besito familia!!

Escrito por Turandot a las 4:19 AM | Comentarios (19)

20 de Mayo 2004

Dolce Vendetta

- Si se entera de que has estado aquí, nos matará a los dos- dijo con los dedos manchados de tinta, sosteniendo con ellos una desgastada pluma.
- Pero no lo hará ¿Qué escribes Mateo?
- Es un poema.
- ¿A alguna enamorada quizá?
- A alguna, o a todas. Es una oda, una oda al Amor.
- Vamos, si el Amor no existe. Es un cuento para niños.
- ¡Por supuesto que existe! El amor está en todas partes.
- Pues yo no lo veo por ninguna.
- Eso es porque el amor se siente, no se ve- Mateo se quedó un momento en silencio- Miento. Sí que puede verse. Acompáñame al taller.
Ella lo pensó sólo un instante. Al fin y al cabo ¿Qué más daba que la encontraran allí que en el taller? Así que con una sonrisa maliciosa cogió la mano que le tendió él.
Entraron juntos en el enorme almacén. A medida que Mateo encendía lumbres, iban tomando cuerpo las diferentes obras de arte que se levantaban imponentes ante ella. La muchacha no daba crédito a lo que veían sus ojos. Retablos policromados descansaban sobre improvisados andamios en los que se dibujaban escenas de la Epifanía. Otros mostraban bocetos de trazos angelicales a buen seguro esperando dar vida a sensuales e inocentes Madonnas. En algunos tornos descansaban pedazos de barro para ser modelados, y sobre unos viejos tablones sostenidos por ladrillos reposaban infinidad de cuencos con masas multicolores preparados para adornar caprichosamente el yeso de alguna capilla.
- El amor es un Arte en su creación y en su manifestación- afirmó Mateo en tono solemne- Dime si tus ojos antes habían visto tanto amor- dijo lanzándole una mirada de triunfo a la que ella contestó con una de complicidad.
- Mira ésto- Mateo le acercó una vasija llena de pequeñísimos cubos de vidrio que con la ténue luz, asemejaban joyas preciosas. Ella los miró fascinada.
- ¿Para qué son?
- Son teselas, las utilizan los musivarius, hacen mosaicos.
La joven no tenía ojos suficientes para abarcar toda la belleza que se le presentaba ante sí. Sin embargo fijó su mirada en la impresionante estatua que se erigía en medio del taller. Las luces la dejaban en semipenumbra, a pesar de eso se veía majestuosa. Cogió un candil y se acercó al bloque de mármol. Frente a ella un inmenso guerrero se levantaba hercúleo en posición de victoria. A sus pies el cuerpo de una serpiente descabezada y en su mano derecha la cabeza de ésta atravesada por la espada del titán.
Mateo se acercó a la estatua e imitó la posición.
- ¿Qué te parece?- y sonrió nervioso.
- ¡Os pareceis! ¿la has hecho tú?- Mateo se ruborizó.
- Ayudo a mi tio en muchos de sus encargos cuando el trabajo me lo permite. Pero este guerrero es mio.
La chica se subió al andamio para poder ver de cerca la escultura - Y, dime... ¿Cómo consigues que el mármol luzca tan liso?
- Primero la lijé con arena- señaló un barril lleno de ella- y después para darle un acabado más fino aún, la revestí con una pátina de cera.
De rodillas sobre el listón de madera la chica acarició el pecho de la estatua. Mateo entornó los ojos para verla mejor en la penumbra. A contraluz se dibujaban sus sugerentes curvas bajo el camisón, y su melena oscura se precipitaba por su espalda como un barranco que fuera a morir cerca de su cintura. La muchacha le descubrió observándola.
Hundió su mano en el cubo y cogió un puñado de arena, arqueando una de sus cejas se acercó a él.
Mateo la miraba embrujado mientras ella se situaba a escasos centímetros y le separaba con cuidado las cintas que ceñían su camisola. Una vez desnudó su torso, dejó que el puñado de arena cayera sobre él, para posar después la mano sobre su pecho y acariciar las partículas de piedra haciéndole estremecer.
- ¿Así?
Mateo cerró los ojos, y suspiró profundamente. Al abrirlos de nuevo y aún sabiendo que aquello no estaba bien; no quiso, ni pudo evitarlo. La cogió en brazos y la recostó sobre una de las lonas que servían para resguardar las pinturas , metió la mano en otro de los muchos cubos que se repartían por el taller y espolvoreó el escote de la dama con el polvo que había en él.
- ¿Qué es?-preguntó ella divertida.
- Polvo de mármol. ¿Con qué si no- susurró él antes de besar sus labios- podría esculpirse una diosa?
Fue entonces cuando Valeria sintió por primera vez el calor de unos labios besando los suyos, y la firmeza de unas manos fuertes y rudas, acariciar su nívea piel. Sintió estremecerse de excitación. Podía oír su corazón latir desbocado, y sus ojos desafiantes instantes antes, aparecían ahora brillantes en una mezcla de miedo y emoción.
Las manos de Mateo asemejaban arañas que se perdían bajo su ropa desabrochando las cintas de su camisón
-Valeria - paró un segundo él, mientras acariciaba su pelo- mañana tú...
-Shhh... sé lo que hago- y dulcemente desató lo que quedaba de su camisa y la deslizó por sus hombros bronceados por el sol, acariciando la tersura de unos músculos acostumbrados al trabajo duro.
- Está bien- dijo él- tranquila- susurró mientras la joven podía sentir el peso de Mateo sobre sus pechos desnudos y su mano acariciándole los muslos.
Como dos frágiles mariposas los ojos de Valeria se cerraron. Ladeó la cabeza mordiéndose ligeramente el labio inferior y... se dejó llevar.

A las doce del mediodía el Campanile de Santa Maria del Fiore anunciaba el triunfo de un nuevo amor bendito por Dios.
Amor que a sus ojos hubiera pasado por puro, si no fuera porque del cuello de la joven novia, no pendía el magnífico rubí que Doménico Albazzi le regalara a la hermosa Valeria el día de su pedida, si no una pequeña tesela de vidrio esmaltado.
Pero eso, Mateo no lo vió. Recogió sus cosas al alba y partió. Entre sus enseres, todo menos un cincel... y su corazón.

Escrito por Turandot a las 12:07 AM | Comentarios (21)

18 de Mayo 2004

Ruy

en el mar


Gabicha cumple sus primeros veinticinco años
esconde algún recuerdo entre la arena
y deja que las olas oculten su tesoro

Continúa su camino
frágil atardecer, frágil suspiro
enseguida se hunde en la mar

Gabicha crece entre las aguas como un inmenso árbol
peces anidan en sus piernas
queda sitiada entre escamas de sal
y de sus manos brotan frutos azules

Esos frutos jugosos contienen al mundo
y el universo es una gran semilla
que tiembla en su pupila

Gabicha me observa
sonríe
y en su mirada de ángel
el universo parpadea

José Luis Vasconcelos


No sé cuánto hace que le conozco, soy una desmemoriada. Pero sé que hace ya mucho que me saca sonrisas cuando nos cruzamos en el camino.
Fue el primero que me animó a escribir, y en mi anterior blog, su comentario fue el primero que me animó a seguir destripando las letras.
No penseis que es un poeta advenedizo, ni un escritor aficionado. No, no; es un genio, incluso en edición papel.
Me enamoré de sus relatos en Ficticia, si no habeis visitado esa página, no dejeis de hacerlo, y si encontrais por ahí algún cuento que os sepa a Mandrágora, no dejeis tampoco de saborearlo.
Presumo de tener un amigo mexicano escritor, él lo sabe. Y ahora; presumo de tener texto propio, inspirado y dedicado.

Gracias

Escrito por Turandot a las 5:31 PM | Comentarios (20)

15 de Mayo 2004

Con la mirada helada y el corazón fundido.

cor glaçat


Ya me cansé de luchar contra fantasmas, y de demostrar que soy la mejor.
Ya me cansé. Ya no se llevan los héroes, ni se premia el honor.
Ahora quiero descansar. Necesito descansar.
Quiero guardar mis pócimas, frenar mi lengua y abrir mis puños.
Quiero perderme, y ya no me importa hacerlo en unos ojos; o en mi propia soledad.
No quiero pelear, porque no sé si me aguarda la Gloria al otro lado del camino. Porque no he visto la tierra prometida, y hace ya tiempo que perdí la fe.
Un día, la arena que piso guardó promesas de riqueza, ahora solo recoge las huellas del paraíso que se perdió.
Y estoy harta de herirme, y que me hieran. Se me acabó el brebaje de invulnerabilidad.
Me retiro de este juego, ahora que aún estoy a tiempo.
Recoge tus cosas; nos vamos, corazón.
Cíñete la máscara y la coraza; este mundo no está hecho para débiles ni románticos.
Y enjuágate ese llanto, ya no quedan hombros donde llorar.
Hiela tu mirada, así no brotarán las lágrimas, y quema lo que quede así no lo tendrás que cargar.

Escrito por Turandot a las 2:02 AM | Comentarios (20)

13 de Mayo 2004

25 Años

Quienes me conocen, dicen que no he cambiado nada.

chiqui.JPG


Sí lo he hecho.
Hoy tengo 21 años más, y un puñado de sueños menos :)

Escrito por Turandot a las 12:54 AM | Comentarios (22)

11 de Mayo 2004

omaíta

Un día mi madre cuando yo era pequeña, hablando de mis abuelos, dijo una frase. Hay un momento en que te desengañas de tus padres.
Creo saber a qué se refería. A que la verdad absoluta no la poseen ellos, como no la posee la "señorita" en parvularios. Que tus padres no son supermanes, sino personas de carne y hueso, con sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas.
La cuestión es que esa frase se me grabó en la cabeza, y esperé, con cierto miedo y pacientemente a que llegara ese momento. "Me voy a desengañar de ellos". Y sabes qué te digo mamá ( porque sí, sé que lo leerá) que aún estoy esperando.
A veces me pongo a pensar (raras veces, lo reconozco, y para lo que lo hago, casi mejor que ni me esforzara) que si tuvieramos asignada una cuota de fortuna, yo ya iría por varias bonificaciones.
Una noche, con mis compañeros de clase en una playa, hablábamos de nuestros anhelos. Varios tuvieron una infancia complicada, otros no estaban en su mejor momento, y Joana dijo una cosa. "A mi me gustaría ser feliz, pero sé que no lo voy a conseguir". Me dió que pensar. Porque yo sí era feliz. Porque creo que lo soy. Quizá no tenga todo lo que deseo... pero puedo soñar. Y sé disfrutar de lo que tengo, apreciar lo que he tenido, y ganarme lo que vendrá. Qué más puedo pedir.
En fin, que escribí un post sobre el enano, uno sobre papá, sobre los de la clase... y te pusiste como yo cuando quiero sacarte algo, de morros y asomando pucheros ¿y el tuyo qué?
Pues no voy a escribir un testamento, que podría, ni sacaré a relucir tus artes pre-culinarias ( y lo de pre-culinarias, por lo de pre-congelados), solo haré referencia a una cosa, a una que me marcó muchísimo.
Cuando después de dos años y medio viviendo a caballo entre las dos islas, decidí que le daría el sí a Miguel, y que me iría a vivir con él a Canarias, pareció no importale a nadie. En realidad si os importó. Me refiero a que nadie puso ningún "pero".
Me animasteis, me ayudasteis en lo que creíais, y os alegrasteis; cosa que me pareció fantástica. Cuando aquella tarde de invierno sucedió todo, cuando creí que se acababa el mundo, cuando me sentí por primera vez en mucho tiempo desencantada,sola, perdida... infeliz y con los ojos arrasados en lágrimas, te sentaste a mi lado en la cama, me abrazaste como cuando era niña, besaste mi pelo y dijiste, probablemente sin saberlo, las únicas palabras que me hubieran podido reconfortar en ese momento.
- No sé si t'hauria de dir això ara, però... m'en alegr de que no t'en vagis
- De veres?
- Clar que si beneita, si ets sa meva nina.
Y debo ser idiota porque todavía al recordarlo se me hace un nudo en la garganta.

A veces, damos demasiadas cosas por supuestas, y se quedan ahí, suspendidas en el aire... sin saber que estarían mucho mejor reconfortando a alguien o haciéndolo sentir querido.

( Saps, mamà, encara tenc tantes lliçons que aprendre amb tu... Sé que ja ho saps, però i què?; t'estim )

Escrito por Turandot a las 12:42 AM | Comentarios (18)

10 de Mayo 2004

Fortuna

La Rueda de la Fortuna

¿Cuántas veces se puede tentar a la suerte?
Cuántas, al acercarse a tí, puedes chasquear la lengua y decirle: Vuelve mañana, preciosa.
¿Cuántas veces me tenderá la mano antes de dejar de hacerlo?
¿Acaso tienes memoria Fortuna? Dime que no.

Escrito por Turandot a las 2:05 AM | Comentarios (19)

8 de Mayo 2004

affari

- ¡Furcia! -gritó con una rabia incontenible a Rossana mientras abría la puerta de par en par. Rossana, una de las criadas de la casa, sentada a horcajadas sobre Doménico cayó de la cama cuando éste se la sacó de encima.
El futuro esposo de Valeria se levantó a su vez de un salto con los ojos a punto de salirse de las órbitas. Cubrió su cuerpo como pudo con una de las sábanas e intentó acercarse a ella. Pero Valeria no estaba en condiciones de razonar,y más cuando haciendo alarde de una rapidez digna de encomio, desenvainó el florete que yacía en el suelo junto al cinturón de Doménico, y lo amenazó con él.
- ¡Maldito seas desgraciado!- y pareció escupir las palabras.
- Valeria, tranquilízate -intentó calmarla él- despertarás a toda la casa.
- ¡Y qué me importa, infame!. ¡Que se despierten! - gritó la muchacha.
Estaba dispuesta a casarse con alguien a quien apenas conocía, que no amaba en absoluto. Se había propuesto aguantarle el tiempo que hiciera falta como la hija agradecida que le habían enseñado a ser, pasando, por bien de su familia por un matrimonio de estado. Pero había cosas que su estómago se resistía a consentir.
- Vamos, Valeria. Estás cansada y nerviosa por la boda de mañana- todos lo estamos.
Valeria creyó que lo iba a matar. Cuando se dio cuenta había acercado tanto la hoja del arma a su cuello, que le pareció advertir un hilo de sangre bordeando el filo.
- Dí una sola palabra más, y seré yo misma quien firme tu sentencia de muerte Doménico- y sus palabras sonaron tan tajantes y claras, que él la creyó.
Rossana sollozaba en el suelo de la habitación, como una mera espectadora de la disputa que se estaba llevando a cabo, entonces Valeria le dirigió una mirada de desprecio - ¿Así es como agradeces el trato recibido en esta casa? ¡Largo! - pero la chica temblaba de tal modo que no se atrevía a ponerse en pie- ¿No me has oído? ¡He dicho que te largues de aquí!- y esta vez no hubo que repetirlo. Rossana recogió a toda prisa sus enaguas y arrebujadas en torno a su pecho salió corriendo como alma que lleva el diablo.
Luego la mirada furiosa de Valeria volvió a posarse en los ojos de Doménico.
- ¡Y tú! Tampoco a tí quiero verte más- Él la observó con curiosidad, nunca imaginó que su futura esposa se comportaría como una auténtica fiera.
- Querida, eso no va a ser posible. Lo sabes- y esbozó media sonrisa. El cinismo con que habló desesperó a Valeria.
- ¿Quieres ver como yo lo hago posible?- y el modo en que subió la espada hizo que Doménico tuviera que levantar el mentón.
- Adelante - contestó él con tranquilidad bajando lentamente el florete hasta su pecho- mátame- y se acercó más a ella mientras la punta del arma se hundía ligeramente en su carne.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Valeria mientras sintió como se le escapaban las fuerzas, con la misma rapidez que antes tardó en sucumbir a la ira.
- No, no me matarás. Tu familia ha apostado fuerte por tí, no les defraudarás. Necesitan tanto mi apellido, como yo tu dinero.
Ella bajó la cabeza, sabía que tenía razón.
- Así que aparta eso antes de que te hagas daño y acuéstate antes de que vengan tus padres. Lo que celebramos mañana para mí es negocio, no placer- y saliendo de la habitación aún tuvo tiempo de apuntar en tono socarrón- tu virgo y tu capital, a cambio de mi linaje- y se sonrió por su ingenio.
A Valeria se le escapó una lágrima.

Escrito por Turandot a las 4:42 AM | Comentarios (19)

5 de Mayo 2004

recuerdos

Me habrías llamado y preguntado qué tal mi día.
Yo te hubiera contado que hoy no tenía a los niños, que me quedé dormida en el sofá y uno de los cachorros me despertó tirándome de la coleta. Que son unos trastos y me tienen loca, como cuando te decía lo que hacía el gato que me regalaste.
Te comentaría que mi mañana había sido provechosa, que ya eché la preinscripción para magisterio, y para la EOI. Y tú te enfadarías porque siempre dijiste que el tiempo que invertía en estudiar otra carrera lo podría aprovechar estudiando oposiciones. Que tú me ayudarías, que valía para eso, y que no engañara a nadie. Que había nacido, como tú, para Secundaria. Probablemente lo de árabe tampoco te hubiera hecho mucha gracia, claro que te haría menos aún saber qué me animó a apuntarme. No me dejarías terminar, nunca lo hacías, porque te ganaban las ganas de contarme los chismes de clase. Davisito habría discutido con Alejandra ( la niña con cerebro de manzana, como la llamabas), Isra seguiría mal por Sara... Magali e Iván se habrían vuelto a pelear, mientras el negro, Airam y tú os reiais de él por ser un penas.
Luego empezaría mi dulce tortura. A falta de unos días para mi cumple, ya estarías intentando que te arrancara pistas. Si aún no te habías hecho con él, me dirías - Ya sé lo que te regalo, es perfecto- para inmediatamente después verte asaltado por las dudas- ¿y si no te gusta?. Y yo me reiría porque siempre acertabas.
Si ya lo tenías, tocaría el ritual de cada año. - Mira como suena - dirías mientras acercabas la caja al teléfono y la sacudías- Esto es un detalle, cuando vengas saqueamos Natura.
Luego me contarías como tenías organizado el día en sí. Al caer en jueves, volverías del Instituto y nos iríamos a comer al Due Torri; carpaccio y bruschettes, como no, - y lo que quiera mi princesa. Despues siestita en el sofacito ( así, "siestita en el sofacito", era el nombre oficial) y daríamos una vuelta por la plaza, o quizá cogeríamos el coche y me llevarías a ver un atardecer en Tazacorte. Pero hicieras lo que hicieras tendrías la sensación, como siempre, de que me faltaba algo. Siempre fuiste consciente de que cada 13 de mayo que pasaba en La Palma, era un poco menos feliz.
Pero eso, no pasará este año, ni el que viene, ni el siguiente... Porque no te importa cómo me ha ido el día, ni me importan ya los cotilleos de instituto. Porque pienso sacarme magisterio, y estudiaré la lengua del mismo que sustituyó la tuya no hace tanto. Porque este año no habrá saqueo de Natura, ni Due Torri, ni carpaccio, ni atardecer, ni sofa... Porque ya no te quiero. Porque ya no me quieres. Porque aunque podríamos, nos cansamos de compartir almohada en el infierno.

Escrito por Turandot a las 3:55 AM | Comentarios (16)

4 de Mayo 2004

Hathor

En realidad esto iba a ser la respuesta a un comentario, pero como me pasa con estos temas, me he animado y hala, lo planto aquí.
Lo siento Esquivando ¡no haber preguntado! ( deformación profesional)

No sin haber discutido con el enano, conseguí ponerle Hathor a la perra ( no me dejaron ponerle Seth al perro, snifs...) Es un nombre potente, digno de un perro guardián, y además con gran dosis de Historia como a mi me gusta... que no es otra que ésta:

Hathor es una deidad egipcia, se la tiende a señalar como madre o esposa de Horus ( el hijo de Isis y Osiris). Es la diosa del amor, la belleza, la alegría, la maternidad y el erotismo, aunque depende del lugar en que se le rinde culto, puede variar. Se la relaciona también con la música y el baile ya que uno de sus atributos junto al ankh ( la llave de la vida) es el sistro ( una especie de sonajero). Se la representa como vaca, o como diosa con cuernos y disco solar.
Cuando un faraón quería ascender al trono de Egipto de manera "ilícita" ( sólo optaban a ese título los descendientes de padre y madre egipcios) con el respaldo del sacerdocio se creaba un mito por el cual el faraón, mediante normalmente una revelación, se convertía en descendiente de un dios. Por eso no es raro encontrar en los relieves de algunos templos, la representación de dicho faraón mamando la leche sagrada de Hathor.
Por otra parte, Hathor en su vertiente apacible es representada también como la diosa gata Bastet, y en la negativa ( los egipcios tenían una concepción dual de su universo) se la representa como Sekhmet o Tefnut; una leona.
Existe también la leyenda de las siete Hathores, hijas de ésta, que siendo lo que conoceríamos como hadas, se personaban en el nacimiento de todo recién nacido y le anunciaban su destino. Conocedoras del futuro, tenían el don de cambiarlo si éste era negativo, sobretodo cuando se trataba de príncipes, por eso la monarquía cuidaba con celo de su culto.

Y paro ya porque me embalo :p

hathor.JPG


Éste es un capitel hathórico de la capilla destinada a esta diosa, en el templo de Hatshepsut en Deir el Bahari. Y direis... ¿no había fotos mejores? Probablemente. Pero no las había hecho yo :))

Escrito por Turandot a las 1:04 AM | Comentarios (16)

3 de Mayo 2004

Dos razones

Tengo dos potentes razones para no postear estos dias.
Rex y Hathor.

cans.JPG


Mi padre perdió dos de sus perros en poco tiempo, ya eran mayores... así que hemos decidido regalarle estas dos bellezas. Una pareja de pastores alemanes. Son chiquitines aún para llevarlos al campo, así que se quedaran trasteando por aquí. El que parece que no lo lleva tan bien es el mimado de mi gato (sí, el que se comió al Ratoncito Pérez...)

Escrito por Turandot a las 12:38 AM | Comentarios (13)